Por esta época, comienzan las presiones para realizar la asamblea de accionistas, tanto que, para muchos (gerentes, accionistas, contadores o abogados), comienza una carrera contra el tiempo para tener todo listo, haciendo ver a la asamblea como algo tedioso y estresante.
No hablaremos de formalismos propios de las asambleas, sino de la importancia de participar activamente en pro del crecimiento de la empresa. Algunos aspectos relevantes de las asambleas son:
Bienestar económico de la sociedad
En muchos casos, los socios se dan cuenta del declive de la sociedad, cuando ya es tarde, pero no porque se les oculte la información, sino porque no le dan la importancia que debe dársele a los estados financieros, asistiendo a la asamblea por obligación y no por compromiso.
Controlar el entorno económico de la empresa no deber ser sinónimo de desconfianza, sino un acto de interés genuino que busca el crecimiento de la sociedad. Los estados financieros, además de determinar ganancias o pérdidas, brindan información valiosa para el desarrollo de los objetivos de nuevo año.
Un socio y en especial, aquel que tenga participación significativa, debe participar activamente, no para ser un ente de oposición sino alguien que aporte valor e ideas relevantes en asamblea, que permitan la definición de objetivos empresariales sólidos y estructurados.
Ajustes estatutarios con base en objetivos
Los estatutos, son más que un formalismo, son una herramienta poderosa que contribuye al cumplimiento de los objetivos, siempre y cuando estén en armonía con la realidad actual de la sociedad, de lo contrario, terminan siendo un obstáculo que ralentiza la toma de decisiones oportunas.
Los estatutos deben facilitar la ejecución de los objetivos, por ello, recomiendo que se analicen y contrasten con la realidad, con el fin de realizar los ajustes pertinentes en las asambleas ordinarias, preferiblemente. Parte del éxito de una decisión está en la anticipación y/o agilidad con la que se adopte.
Gerencia con valor agregado.
La gerencia de una sociedad no es un cargo más, pues, determina en gran medida la suerte de la compañía, por eso, es fundamental tener en cuenta el valor agregado que ofrece quien pretende ser gerente de la compañía. Ser el socio mayoritario y tener buena intención de hacer crecer la empresa no es suficiente para ser gerente, se requieren capacidades y aptitudes gerenciales sobresalientes. Que el gerente sume, pero no en la nómina sino en el crecimiento económico.
Las asambleas de accionistas son positivas en la medida de que se estructuren y ejecuten objetivamente.